La casa que casi compro (y por qué ahora me alegro de no haberlo hecho)
Hubo un momento en el que estuve convencido de que había encontrado la casa. No una casa cualquiera, sino esa que te hace dejar de mirar anuncios, comparar precios y revisar portales inmobiliarios cada noche. Tenía buena pinta, estaba “bien de precio” y, sobre el papel, encajaba con lo que yo creía que necesitaba. Hoy,…