Durante mucho tiempo escuché la misma frase, repetida casi como un mantra:
“Alquilar es tirar el dinero.”
La decían amigos, familiares, conocidos e incluso personas que no sabían nada de mi situación personal. Parecía una verdad absoluta, incuestionable. Y durante un tiempo, lo confieso, me hizo dudar.
Hoy, después de haber vivido de alquiler durante años y haber estado a punto de comprar más de una vez, puedo decir algo que no suele decirse en voz alta: alquilar fue, en mi caso, la mejor decisión posible.
No porque comprar sea malo. Sino porque no siempre es lo correcto para todo el mundo, en todo momento.

La presión social por comprar casa (aunque no te convenga)
Hay una especie de presión silenciosa alrededor de la vivienda en propiedad. A cierta edad, parece que comprar casa es un paso obligatorio, casi un indicador de estabilidad o éxito.
En mi caso, esa presión no venía de números ni de análisis financieros, sino del entorno:
- “Estás pagando la casa de otro”
- “Cuando te des cuenta, habrás perdido años”
- “Si puedes pagar un alquiler, puedes pagar una hipoteca”
El problema es que ninguna de esas frases tenía en cuenta mi realidad concreta.
Organismos de análisis económico llevan años insistiendo en que la decisión entre alquilar o comprar depende mucho más de la situación personal que de ideas generales
https://www.bbva.com/es/salud-financiera/comprar-o-alquilar-vivienda/
Mi situación real no encajaba con una compra
Cuando lo analicé con calma, me di cuenta de varias cosas:
- Mi trabajo no era totalmente estable a largo plazo
- No tenía claro dónde quería vivir dentro de cinco o diez años
- Valoraba mucho la flexibilidad
- No quería asumir gastos imprevistos constantes
Comprar una vivienda no es solo firmar una hipoteca. Es asumir una responsabilidad a largo plazo que condiciona muchas decisiones futuras.
Y eso, en ese momento, no encajaba conmigo.
Alquilar me dio algo que no valoré hasta después: margen de maniobra
Una de las grandes ventajas del alquiler es algo de lo que se habla poco: la capacidad de adaptarte.
Durante esos años pude:
- Cambiar de barrio cuando mis rutinas cambiaron
- Ajustar gastos sin vender una propiedad
- Vivir en zonas donde comprar era imposible
- No preocuparme por derramas, reformas estructurales o averías grandes
Según estudios sobre movilidad residencial, la flexibilidad habitacional tiene un impacto directo en oportunidades laborales y calidad de vida
https://www.oecd.org/housing/policy-toolkit/
Eso no lo ves cuando solo comparas cuotas mensuales.
El mito de “tirar el dinero”
Sí, el alquiler no genera patrimonio inmobiliario. Pero reducirlo todo a esa idea es simplificar demasiado.
Durante esos años de alquiler:
- No pagué impuestos asociados a la propiedad
- No asumí gastos de mantenimiento importantes
- No me endeudé a largo plazo
- Pude destinar dinero a otras prioridades
El Banco de España ha señalado en varios informes que la compra no siempre es financieramente más ventajosa, especialmente a corto y medio plazo
https://www.bde.es
“Tirar el dinero” es pagar por algo que no te aporta valor. Y el alquiler, para mí, sí lo aportaba.

Cuando empecé a pensar en comprar (y lo hice de otra forma)
Con el tiempo, mi situación cambió. Más estabilidad, más claridad sobre dónde quería vivir, más perspectiva.
Y entonces sí, empecé a plantearme la compra, pero desde otro lugar. Ya no desde la presión ni el miedo, sino desde el análisis real de mi estilo de vida.
Ahí fue clave replantearme todo el proceso, como explico en este artículo sobre cómo elegir vivienda según tu forma de vivir
👉 Cómo elegir la vivienda ideal según tu estilo de vida
La diferencia fue enorme.
Comprar no es solo una decisión económica
Una de las cosas que más claro tengo ahora es que comprar una vivienda es una decisión vital, no solo financiera.
Afecta a:
- Tu libertad de movimiento
- Tu tolerancia al riesgo
- Tu tranquilidad mental
- Tu forma de organizar el futuro
Instituciones dedicadas a la educación financiera insisten en que no existe una respuesta universal a la pregunta “¿alquilar o comprar?”
https://www.cnmv.es/educacion-financiera
Depende del contexto, del momento y de la persona.
Lo que nadie me explicó cuando comparaba alquiler e hipoteca
Cuando comparaba números, nadie hablaba de:
- La ansiedad de una deuda a 30 años
- La dificultad de vender en mal momento
- La carga emocional de una mala compra
- El coste de oportunidad del dinero inmovilizado
Todo eso también cuenta. Y mucho.
Alquilar también puede ser una decisión estratégica
Otra idea equivocada es pensar que alquilar es una decisión “temporal” o “de paso”. En muchos países europeos es una opción normalizada y estable.
Datos de Eurostat muestran que en varios países con alto nivel de bienestar el alquiler es mayoritario
https://ec.europa.eu/eurostat
El problema no es alquilar. El problema es alquilar sin estrategia ni reflexión.

Mi conclusión después de vivir ambas mentalidades
Durante años, alquilar me permitió vivir mejor, con menos presión y más libertad. Y cuando llegó el momento de comprar, lo hice con más calma, información y conciencia.
Si algo aprendí es esto:
Comprar no te hace más estable si tu vida no lo es.
Alquilar no te hace menos responsable si responde a una decisión pensada.
Desde encuentra-casa.com la idea no es decirte qué es mejor, sino ayudarte a hacerte las preguntas correctas antes de decidir.
Porque la mejor opción no es la que dice la mayoría, sino la que encaja contigo y con tu momento vital.
