(Lo que funciona de verdad y lo que espanta al vendedor)
Negociar el precio de una vivienda impone respeto.
No porque sea difícil, sino porque hay mucho miedo a hacerlo mal: miedo a molestar, a parecer tacaño o, peor aún, a perder el piso.
Yo empecé así. Pensando que si preguntaba por una rebaja, el vendedor se ofendería o aparecería otro comprador y me quedaría fuera. Con el tiempo aprendí algo clave: no negociar no te hace mejor comprador, te hace pagar de más.
La negociación no va de regatear, va de entender el contexto, el mercado y al vendedor.

El error más común al negociar un piso
La mayoría de la gente empieza mal. Muy mal.
Frases típicas:
- “¿Se puede bajar algo?”
- “Es que mi presupuesto no llega”
- “He visto otro más barato”
Eso no es negociar. Eso es pedir un favor sin argumentos.
El vendedor no baja el precio porque tú lo necesites. Baja el precio si entiende que:
- el precio actual no es realista
- hay motivos objetivos para ajustarlo
- tú eres un comprador serio
Hasta que entendí esto, mis intentos de negociación no funcionaban.
Cuándo SÍ tiene sentido negociar (y cuándo no)
No todos los pisos admiten negociación. Saber distinguirlos ahorra frustración.
✔️ Buen momento para negociar
- Pisos anunciados más de 60–90 días
- Viviendas vacías
- Herencias
- Divorcios
- Pisos que ya han bajado de precio
- Zonas con mucha oferta
Aquí el vendedor suele estar más abierto a hablar.
❌ Mal momento para negociar
- Pisos recién publicados
- Viviendas “chollo” que vuelan
- Zonas muy demandadas
- Precios claramente ajustados al mercado
Yo perdí tiempo intentando negociar pisos donde no había margen real, solo por no analizar bien antes.
Preparar la negociación: lo que casi nadie hace
La negociación empieza antes de hablar de precio.
Antes de hacer una oferta deberías:
- Ver ventas reales en la zona (no anuncios)
- Analizar el estado real del piso
- Detectar puntos débiles:
- reformas necesarias
- orientación
- ruido
- gastos de comunidad
- estado del edificio
- Tener clara tu cifra máxima
Negociar sin datos es improvisar.
Y la improvisación sale cara.

Qué decir exactamente (y qué no decir)
Las palabras importan más de lo que parece.
❌ Frases que no funcionan
- “Me parece caro”
- “No puedo pagar eso”
- “Bájalo y hablamos”
Estas frases generan rechazo o bloqueo.
✔️ Frases que sí funcionan
Una de las mejores que aprendí:
“El piso me encaja, pero teniendo en cuenta estos puntos, el precio justo estaría en…”
No atacas. No exiges.
Argumentas.
Hablas de hechos, no de emociones.
Cuánto se puede bajar realmente un piso
Aquí viene la parte realista.
En mi experiencia:
- 3–5% → bastante habitual
- 5–10% → posible en muchos casos
- Más del 10% → solo si hay problemas claros o urgencia
Las grandes bajadas existen, pero no son lo normal.
Pensar que todos los pisos se pueden bajar un 20% es una fantasía.
Negociar bien no es conseguir la mayor rebaja, es pagar un precio justo.
El papel de la inmobiliaria en la negociación
Si hay inmobiliaria, negocias con dos partes:
- el vendedor
- el intermediario
La inmobiliaria no quiere problemas, quiere cerrar.
Consejos:
- no la veas como enemiga
- deja claro que estás decidido si hay acuerdo
- transmite seguridad
Una frase que funciona bien:
“Si ajustamos el precio, puedo avanzar rápido.”
Rapidez = tranquilidad para ellos.
El mayor miedo: perder el piso por negociar
Sí, puede pasar.
Yo perdí algún piso por intentar negociar.
Pero aprendí algo importante:
si alguien paga más sin pensarlo, ese piso no era para mí.
Comprar una vivienda no es una competición.
Es una decisión a largo plazo.
Pagar de más por miedo se nota durante años.
Cuándo aceptar y dejar de negociar
Negociar eternamente también es un error.
Debes aceptar cuando:
- el precio ya es razonable
- la rebaja encaja en tus números
- el piso cumple lo importante
Seguir apretando puede romper una buena operación.
Negociar bien es saber cuándo parar.
Negociar forma parte del proceso completo de compra
Negociar no es un paso aislado.
Funciona cuando todo lo anterior está bien hecho:
- presupuesto claro
- zona bien elegida
- visitas bien hechas
- gastos controlados
Por eso lo integro dentro del proceso completo que explico en la
👉 Guía real para comprar casa en España paso a paso.

Conclusión
Negociar el precio de una vivienda no va de ser agresivo ni listo.
Va de:
- información
- criterio
- calma
Si negocias con datos, respeto y claridad, no solo ahorras dinero:
compras con más tranquilidad.
Y eso, a largo plazo, vale más que cualquier rebaja.

