Encontrar un piso barato hoy en España parece misión imposible.
Precios altos, anuncios que vuelan, competencia feroz… y mucha frustración.
Yo también pensaba que iba a tardar meses. Sin embargo, en unos 30 días encontré una vivienda a buen precio. No fue suerte. Fue cambiar la forma de buscar.
En este artículo te cuento exactamente qué hice, qué dejé de hacer y qué acciones concretas marcaron la diferencia.

1. El primer cambio: dejé de buscar “pisos” y empecé a buscar “oportunidades”
El error inicial fue buscar el piso perfecto.
Cuando cambié el enfoque y empecé a buscar:
- Pisos mal anunciados
- Viviendas con poca demanda
- Anuncios que llevaban tiempo publicados
todo empezó a moverse más rápido.
👉 Conclusión:
Las oportunidades no son bonitas, son mejorables.
2. Afiné el presupuesto por debajo de lo máximo
En vez de buscar hasta mi precio tope, bajé el rango.
Ejemplo:
- Podía pagar hasta 165.000 €
- Busqué hasta 145.000 €
Esto me dio:
- Más margen de negociación
- Menos presión
- Más opciones reales
👉 Buscar al límite del presupuesto es un error común.

3. Activé alertas (pero las usé bien)
Activé alertas en:
- Idealista
- Fotocasa
- Wallapop Inmobiliario
Pero no para mirar anuncios todo el día.
Lo que hice fue:
- Revisar 2 veces al día
- Llamar rápido
- No guardar para “ver luego”
👉 Las oportunidades duran poco.
4. Llamar, no escribir (clave absoluta)
Este punto fue decisivo.
Dejé de mandar mensajes y empecé a llamar directamente.
Llamar me permitió:
- Saber si el piso seguía disponible
- Detectar urgencia del vendedor
- Filtrar rápido
👉 El 80% escribe.
El 20% llama.
El 20% visita primero.
5. Amplié la búsqueda 10–15 minutos más lejos
Abrí el mapa.
Zonas a 10–15 minutos más del centro tenían:
- Mejores precios
- Menos competencia
- Más margen de negociación
👉 A veces no es cambiar de ciudad,
es cambiar de parada.
6. Visitar rápido y con criterio
Cuando algo encajaba mínimamente:
- Visitaba rápido
- No me enamoraba
- Iba con checklist
No hacía visitas eternas.
Buscaba:
- Estado general
- Ruido
- Luz
- Distribución
👉 Si el piso no encajaba, lo descartaba sin remordimientos.
7. Hice ofertas sin miedo
Aquí mucha gente falla.
Yo hacía ofertas razonadas, aunque estuvieran por debajo del precio.
Ejemplo:
- Piso anunciado en 150.000 €
- Oferta: 135.000 €
Algunas se rechazaron.
Otras abrieron negociación.
👉 El “no” no cuesta dinero.
El “sí” ahorra mucho.
8. Busqué anuncios “mal hechos”
Los anuncios malos esconden oportunidades.
Me fijé en:
- Fotos oscuras
- Textos cortos
- Falta de detalles
- Anuncios antiguos
👉 Menos visitas = más margen.

9. Hablé con propietarios, no solo agencias
Las agencias filtran mucho.
Cuando hablaba con propietarios:
- Había más flexibilidad
- Menos presión
- Más sinceridad
No siempre es mejor, pero sí más humano.
10. El piso que encontré (resumen real)
Al final encontré:
- Piso por debajo del precio medio
- Buena zona (no la de moda)
- Negociación abierta
- Reforma asumible
No era perfecto,
pero era una buena compra.
Qué NO hice (y me ahorró tiempo)
- No me enamoré de ningún piso
- No esperé “el ideal”
- No comparé eternamente
- No busqué en demasiadas zonas a la vez
Buscar barato es decidir bien, no mirar más.
Conclusión: barato no es suerte, es método
Encontrar un piso barato en 30 días no es lo normal,
pero tampoco es imposible.
Requiere:
- Estrategia
- Velocidad
- Frialdad
- Decisiones claras
Si buscas sin método, el mercado te gana.
Si buscas con criterio, aparecen oportunidades.
“Esta estrategia forma parte del proceso completo que explico en la guía real para comprar casa en España paso a paso.”
Consejo final
No busques el piso perfecto.
Busca una buena compra.
Son cosas muy distintas.

